Y es que, estar de servicio no es sinónimo de frialdad. Estos policías no se pueden estar quietos mientras hacen la revisión del coche de las víctimas: se besan, se cogen de la mano… Lo malo es que encima hasta les da tiempo de pelearse.
Os imaginaréis la cara de la gente ante semejante espectáculo XD.
Jaja, está divertidisima la broma.