Hay que atar el cordón, ni muy fuerte (pues te reduciría drásticamente el flujo sanguíneo a la mano), ni muy flojo (pues no tendría efecto). Más bien tirando a apretado, pero controlando que no se te vaya a amoratar la mano.
Yo soy muy escéptico de estas cosas y remedios de la abuela, que a veces no les veo sentido, pero este me fue muy bien y en toda la noche de trabajo tuve más tirones o dolores ocasionales tan molestos cuando se te abre la muñeca.